
Enero 28 de 2025.
Palabras introductorias.
Para mí, cuando se habla de leer entre líneas, implica no contentarse con el texto que aparece a primera vista, sino agudizar la mirada y el entendimiento para mejor comprensión de lo que no se muestra de manera evidente. En esencia, consiste en descubrir el significado encubierto en el texto. Es un ejercicio que se tuvo que poner en práctica desde tiempos inmemoriales con el uso de jeroglíficos y que tuvo en nuestro tiempo cristiano su encumbramiento con las parábolas del Cristo plasmadas en los Evangelios.
Esto me trae como recuerdo lo que expresaba el gran Ernest Hemingway con respecto a la técnica que empleaba, sobre todo, en sus cuentos. La describía como el principio del témpano de hielo. Los témpanos de hielo que flotan en los mares del Ártico y la Antártida, los cuales muestran 1/8 de su volumen fuera del agua y conservan las otras 7/8 partes ocultas dentro del agua.
Con los cuentos de Hemingway la técnica alcanzo un nivel artístico insuperable, que define su estilo sobrio y efectivo. El objetivo: lograr transmitir desde sutiles sentimientos hasta una gran carga emocional con un mínimo de recursos, contrario a la retórica excesiva y en las antípodas de la cursilería.
La alusión a Hemingway y su estilo viene al caso porque es uno de los ejemplos mas significativos, y la explicación que le ofreció al periodista tomando como referencia los témpanos de hielo es una anécdota muy relevante.
La prensa tradicional (televisiva, radial y escrita) además de medio informativo y de entretenimiento, ha sido un instrumento para influir en la opinión pública de manera más o menos directa ó más o menos indirecta.
Ahora pienso que todo lo que expresamos de forma oral o escrita tiene un componente intencional cuyo propósito es influir en las opiniones ajenas. Por lo mismo, considero que ésa prensa «tradicional» ha sido un medio de propaganda que en cierta medida coarta ó, mejor dicho, coartaba la libertad de expresión. En éste mismo sentido aparece el hecho, con innumerables ejemplos, de diferentes medios de prensa reflejando diferentes tendencias de pensamiento político ó intelectual. Incluso, ahora me viene a la mente el recuerdo de un hecho por demás curioso e ilustrativo: Sherwood Anderson llegó al punto de dirigir al MISMO tiempo dos periódicos en una MISMA ciudad, uno de corte liberal y… ¡el otro de corte conservador!
Pero, sucede que corre el primer cuarto del siglo XXI…, y la explosión de medios de información incluidos, y por sobre todo, los de carácter individual, multiplica la difusión de opiniones y puntos de vista y traen a nuestro favor aires de Libertad. Sin embargo, sostengo la opinión de que nunca debiéramos abandonar el saludable ejercicio, la sana costumbre, de «leer entre líneas».
Como quiera que deseen leerse, esbozaré algunos recuerdos y expresaré opiniones sobre la etapa que me ha correspondido vivir.
